miércoles, 22 de septiembre de 2010

¿Por qué chocolate?



He estado investigando sobre el producto que me aplico cada día desde hace tres días en axilas, pecho y, de refilón, costados. Y con eso quiero decir que he utilizado una forma práctica y rápida de encontrar información: el portal de videos Youtube.com.
He encontrado el anuncio de más arriba y, pese a que no me parece del todo fidedigno (¿Ese hombre de chocolate aparece vestido al ponerse desodorante? Yo sigo teniendo que ponerme los pantalones cada día, aunque use AXE DARK TEMPTATION) he llegado a la conclusión de que hay dos opciones. O lo que dice es verdad, o los publicitarios encargados viven terriblemente engañados.

La segunda opción es la que a mi se me ocurre antes. No saben que olor y sabor no son equivalentes. Pero, claro, si yo lo sé es solo gracias a un conocimiento empírico que los publicitarios de AXE quizás no tienen: Yo mordí una vez a una chica. Y la chica olía a melocotón. Sí, comprendo que puede resultar chocante. ¿Impulsos caníbales en esta era civilizada? Como gran cantidad de personas de comportamiento razonablemente conformista, solo inicio actividades tan notoriamente antisociales en el particular contexto de la intoxicación etílica. Y aún no llevaba AXE DARK TEMPTATION, así que, por favor, que mis lectores racistas se abstengan de trazar una línea entre canibalismo y el público al que va dirigido este producto.

El caso es que estaba en un bar con unos amigos de sexos tan distintos como diferenciados (excepto en el caso de Pe. Llevo diez años saliendo con mi pandilla de amigos y todavía no sé a) Su género b) Su nombre entero c) Quien le llama cuando quedamos). Sentado al lado de una bella mujer tan intoxicada como yo mismo, disfrutaba del placer de la cerveza, un deleite pendenciero, sí, pero instalado en las civilizaciones humanas dispuestas a beber sopas de cereales podridos. No entraré en detalles, pero el caso es que acabamos mordiéndonos mutuamente. Salvaje, lo sé, y me arrepiento de este comportamiento tan indigno para un homo sapiens. El caso es que resulta que la chica en cuestión olía a melocotón. Quizás llevaba alguna clase de producto, un gel corporal, incluso me atrevería a apuntar hacia la existencia de un ignoto y secreto equivalente femenino del AXE.

Cuando, entre las brumas del alcohol, acercé la boca hacia su cuello, mi aliento le arrancó el aroma afrutado de la piel, devolviéndomelo para que lo aspirara con deleite. Tímidas, las puntas de mis dientes rozaron su tez ténue. Pronto, se clavaron con fuerza, mientras la lengua saboreaba el bocado que había quedado atrapado entre mis fauces. Ella me mordía en la mano. El dolor transitaba de un punto a otro, creando una unión inefable. Todavía despierto algunas noches recordando esos gemidos, de dolor y de placer, fruto de mi presa animal...

...digo, que que mal.
Que qué comportamiento tan bárbaro, tan bárbaro e indigno.
Sí.

El caso, que la chica olía a melocotón. Pero, al morder, no pude evitar llevarme una pequeña decepción, pues no sabía como esta dulce fruta, sino a simple carne cruda. Cierto, tampoco fue un gran problema, pues suelo comer los filetes poco hechos, pero... en fin, que imagino que esos publicitarios, de comportamiento comedido y racional, no han mordido jamás a nadie, oliese o no como un erótico melocotón. ¿Por qué, si no, hacer un desodorante que huele a chocolate? Por un lado, arruinan la experiencia de morder al hombre con ese olor, porque al darle el bocado uno se encuentra con carne cruda y, probablemente, pelos. Por el otro, la mujer que haya vivido esta experiencia encontrará una decepción eroticosexual (Y el chocolate es la base de la vida eroticosexual de las mujeres, lo he visto en la televisión)cada vez que coma chocolate.

Porque cuando yo huelo melocotones me excito. Los pruebo, sabiendo siempre que no sabrán a suave carne femenina sino a melocotón, pero aún así lo intento, una y otra y otra vez, mientras una lágrima solitaria me resbala por la mejilla.
La disociación olor/sabor me ha arruindado la hora del postre para siempre, que ya no disfruto a no ser que haya helado. Y casi nunca hay helado.

Casi.

Nunca.


Decía entonces que la existencia de este producto se debe a la ignorancia por parte de los publicitarios de los efectos que puede tener oler a chocolate sin ser de chocolate.

O

que el AXE DARK TEMPTATION realmente produce un efecto análogo. Probablemente la ropa que aparece de la nada sea licencia artística... ¿Pero podría este desodorante hacer que un hombre no solo huela a erótico chocolate sino que también sepa a chocolate sexy? Si, como apuntan mis teorías, este desodorante puede poner a sus usuarios en contacto mental gracias a VALIS, tiene que modificar el cuerpo del usuario de algún modo.
¿Quizás produce un progresivo achocolatamiento del individuo?

No puedo basar mi juicio en la simple observación de los usuarios del producto. Sin duda, sus fabricantes ya cuentan con que su tez oscura oculte la posible transmutación chocolateada. Y yo llevo demasiado poco tiempo usándolo. Lo he comprobado, no sepo a chocolate. Quizás la zona de máxima exposición, las axilas, ya haya empezado a adquirir este sabor, pero yo no me alcanzo y mi madre se ha negado a probar. Y, poco después, también el psicólogo al que ha hecho llamar. A lo mejor consigo convencerle en una de las próximas sesiones.

Me morderé los dedos cada día, para ver si consigo ese sabor chocolateado que me permitiría llevar el olor a chocolate sin miedo a arruinarle los dulces a alguna mujer intoxicada, psicópata caníbal o perteneciente a alguna de las culturas en peligro de extinción en las que se permite el canibalismo. Será más dificil encontrar alguien de control, que no use AXE DARK TEMPTATION, para comparar... Pero la ciencia siempre ha sido dificil.

O quizás... quizás Nacho se deje morder. Lleva tiempo usando este desodorante... Ya debería saber a chocolate.
Quizás pueda morderle una mano. O uno de esos brazos musculosos que tiene. O sus firmes pectorales. O ese cuello largo y esbelto.

¿Qué pensará Nacho sobre las cremas corporales con olor a melocotón?


--minificha----Día 3--

Altura: 183 cm.
Peso: 100 Kg.
Pelo: Marrón, rizado y escaso.
Ojos: Marrones (2)
Forma física: Rebosante.
Olor: Potencialmente Erótico/traumático
Sabor: Humano (carne cruda ligeramente salada)
Efecto AXE en mujeres: Ninguno aparente
Efectos AXE secundarios: Posible conexión a VALIS y cambios morfológicos relacionados.

2 comentarios:

  1. Buenos dias, un dia mas aqui contigo.
    Pregunta: A la que mordistes, ¿mordistes con los dientes o pasastes la lengua? porque yo sepa, hasta que no roza la lengua...nos sabes el sabor. CNT a esta pregunta, porque no me a quedado claro.
    Después el hombre de chocolate es mentira es un producto de la inmaginacion, sobre todo de las mujeres deprimidas, ya que en este anuncio todas esas mujeres ultra delgadas y sexys no se pueden permitir arrancarle un aparte del cuerpo de algo de chocolate PORQUE SE ENGORDAN! osea...que sigue poco fidel a la realidad! indignante! o quise decir....delirante!?¿

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  2. "Pronto, se clavaron con fuerza, mientras la lengua saboreaba el bocado que había quedado atrapado entre mis fauces."

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